Remates Bancarios

Un remate hipotecario es la forma de adquirir una propiedad a bajo costo, con descuentos que van desde un 20%, hasta un 60% por debajo del valor comercial, a través de un instrumento de inversión de alta rentabilidad, ya que está relacionado a un procedimiento judicial de cobranza en contra de un acreditado que ha incumplido en el pago de su hipoteca. Este procedimiento puede ejecutarse, ya sea de manera monetaria, lo cual es poco probable porque el acreditado está en esa situación derivado de la falta liquidez para hacer frente a la obligación contraída con el banco, por lo que la única forma que le queda es entregar la propiedad que garantiza el crédito. ¡Es solo cuestión de tiempo! Hay que considerar que este proceso, al estar respaldado con una propiedad, con el paso de tiempo esta incrementa su valor y que lo que realmente buscan los bancos es recuperar el capital pendiente por cobrar del crédito que otorgaron, lo que genera grandes utilidades en este negocio es justamente la diferencia entre el costo de adquisición y el valor comercial del inmueble.

Requerimientos

Proceso de adquisición

Garantías

Seguridad

Garantizamos que la operación va a ser 100% segura ya que antes de adquirir la cesión de derechos se revisara el expediente y todos los documentos relacionados.

Transparencia

Antes y durante la operación, los clientes tendrán acceso al expediente y a todos los movimientos que se registren en este.

Precio

Presentamos a nuestros clientes un valor ya integrado, mismo que considera el pago al banco por los derechos y los honorarios de Betmor Inversiones, por lo que nuestros clientes ya no tendrán que preocuparse por algún importe adicional por cuestiones jurídicas.

Tiempo

Garantizamos que las operaciones se resolverán en el plazo indicado contractualmente, este dependerá directamente de la etapa procesal.

Responsabilidad jurídica

Nos comprometemos completamente a cubrir los gastos jurídicos y los honorarios de todos aquellos profesionistas (abogados y gestores) que se requieran para dar continuidad y conclusión al proceso jurídico, hasta la entrega física y legal de la propiedad.